Blog

¿ESTIRAMIENTOS PASIVOS? POR QUÉ DEBERÍAS DEJAR DE HACERLOS

Categorías: Entrenamiento

¿Estiramientos pasivos, por qué deberías dejarlos?

Muchas veces me preguntan por qué nunca estiramos en TuOrigen, ya sea al principio o sobre todo al final de la sesión de entrenamiento. Aquí os dejo mi opinión sobre esta práctica comúnmente recomendada para «mejorar la flexibilidad y/o aliviar el dolor»

Al estirar de forma pasiva, los músculos se alargan sin activar su capacidad de contracción, lo que debilita su función. Esto reduce su capacidad para generar fuerza y control, y pone mayor tensión sobre tendones y ligamentos, que no están diseñados para soportar cargas tan altas.

Esta sobrecarga en tendones y ligamentos puede generar dolor y aumentar el riesgo de lesiones, ya que estos tejidos no tienen la misma capacidad de respuesta que los músculos.

Además, los estiramientos pasivos no corrigen los desequilibrios ni la causa real de la rigidez de una estructura, ofreciendo solo un alivio temporal, como tomar un ibuprofeno para el dolor de cabeza: puede calmar la molestia, pero no soluciona el problema de fondo.

A lo largo de mi experiencia, he observado que las personas con más dolor y lesiones complejas no son las que tienen poca movilidad, sino aquellas con una movilidad excesiva, muy por encima de los rangos fisiológicos naturales del cuerpo.

El exceso de estiramiento puede también generar una desconexión entre el cerebro y el músculo, ya que al someter constantemente a los tejidos a rangos articulares extremos sin control activo, el sistema nervioso pierde la capacidad de reclutar eficientemente la musculatura para estabilizar y proteger las articulaciones. Esto no solo disminuye el control motor, sino que también aumenta la sensibilidad al dolor, ya que el cuerpo percibe una falta de estabilidad y activa mecanismos de protección, como el aumento del tono muscular reflejo o la inhibición de ciertos grupos musculares, lo que puede llevar a compensaciones y mayor riesgo de lesiones.

 

 

En resumen, los estiramientos pasivos hacen que tu cuerpo dependa de estructuras no diseñadas para gestionar el movimiento, reduciendo tu capacidad de moverte de manera eficiente e incluso puede generar problemas en el sistema nervioso central. En lugar de estirar, es más efectivo mejorar la coordinación entre músculos, tendones y ligamentos para que todo el cuerpo funcione como un sistema integrado y así poder ser más eficientes.

Ahora bien, ¿Cuál podría ser una buena alternativa? Esta pregunta da para muchos  posts, pero una clave fundamental es el entrenamiento de fuerza (individualizado).

Al fortalecer tanto músculos como tendones, mejoramos su capacidad para trabajar juntos de manera óptima. Esto crea una conexión sólida entre las estructuras activas y pasivas del cuerpo, reduciendo el riesgo de lesiones y permitiéndote moverte mejor, sin dolor y con mayor control.

 

Whatsapp